Casco ¿si o no?

Publicado por on jueves, 19 de enero de 2012

Ciclista con casco circulando por ciudadComo ya hemos comentado en un post anterior, el casco para la bicicleta no es obligatorio para moverse por la ciudad, solo es obligatorio en vías interurbanas. Sin embargo, existe un debate entre los que consideran que debería ser obligatorio y los que piensan que solo se debe recomendar.
Los contrarios a la obligatoriedad consideran que el casco realmente no ofrece una protección real porque solo resiste impactos inferiores a 23 km/h, no previene accidentes, lo que proporciona es una protección parcial en caso de golpe en la cabeza y además hay ciclistas que no saben ponerse bien el casco haciendo inútil su uso.
Piensan que puede dar lugar a la falsa sensación de sentirse menos vulnerable y por tanto no toman las precauciones necesarias en la carretera aumentando el riesgo de accidente.
Nosotros creemos que la protección individual es importante pero la solución para prevenir los múltiples accidentes no es otra que calmar el tráfico. Actualmente el principal problema es la inexistencia de una educación vial adecuada y la no inclusión de la bicicleta como vehículo preferente. Los conductores a día de hoy seguimos viendo –cuando los vemos- a los ciclistas como un estorbo en la carretera y no como un vehículo más. Las ciudades están abarrotadas de coches y eso complica la circulación de las bicicletas porque actualmente los bidegorris no llegan a todos los puntos. Una posible solución en la que está trabajando Emaús Bilbao SCIS es la combinación de car sharing y car pooling con coches eléctricos. Esto descongestionaría las ciudades de coches haciendo la vida más fácil a las bicicletas además de por supuesto reducir los niveles de contaminación.
El ejemplo lo tenemos en los países con mayor uso de bicicleta donde el casco no es obligatorio para los adultos y sin embargo es donde menos accidentes hay. Esto lo han conseguido gracias a un diseño vial pensado para que la bicicleta tenga preferencia en las calles. Con esto se consigue una mayor circulación de bicicletas y a la vez menos accidentes de los catalogados como graves.
La conclusión es que a mayor número de ciclistas se produce un efecto positivo en la conducta de los conductores siendo importante una buena educación vial y el desarrollo de nuevas formas de transporte como el car sharing y car pooling para descongestionar las zonas urbanas de coches.

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Sobre Emaús

Asesor de 2° Grado de Naciones Unidas.




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